...no puede ser que no haya otra cosa, no puede ser que estemos tan cerca, tan del otro lado de la puerta…
“El Perseguidor” J. Cortázar
Si pudiera
retener la confianza
creyera
el color de una rosa
el orden de las cosas
la seguridad
el molde que encaja
la matemática perfecta
o imperfecta
de error certero
calculable
si lo que viera
diera crédito a mis ojos
la ropa planchada
el reloj girando sus agujas
el remendado agujero
las dudas que callo
si lograra
aceptar
con obediente humanidad
las veinticuatro horas del día
la insanía
del otro lado de la reja
me conformara
la escalera
de peldaños que bajan
lo correcto
el azar
atado
a la pata de la cama
aún más
el caos
predecible
el antibiótico a mano
el paraguas
Pero
siempre
ahí
ese perro
ladra
la gota
persistente
el instante aciago
la subversión agazapada
corroe
el sentido
falta
la piedra en el zapato
lo innombrable
aquello otro
para lo cual
no se ha creado
la palabra
“El Perseguidor” J. Cortázar
Si pudiera
retener la confianza
creyera
el color de una rosa
el orden de las cosas
la seguridad
el molde que encaja
la matemática perfecta
o imperfecta
de error certero
calculable
si lo que viera
diera crédito a mis ojos
la ropa planchada
el reloj girando sus agujas
el remendado agujero
las dudas que callo
si lograra
aceptar
con obediente humanidad
las veinticuatro horas del día
la insanía
del otro lado de la reja
me conformara
la escalera
de peldaños que bajan
lo correcto
el azar
atado
a la pata de la cama
aún más
el caos
predecible
el antibiótico a mano
el paraguas
Pero
siempre
ahí
ese perro
ladra
la gota
persistente
el instante aciago
la subversión agazapada
corroe
el sentido
falta
la piedra en el zapato
lo innombrable
aquello otro
para lo cual
no se ha creado
la palabra