Porqué a los elefantes les gusta jugar a la mancha

(Cuento corto) Ver también en Proyectos Literarios

Todos juegan a las escondidas. El ratón cuenta en voz alta:
1, 2, 3....
Los demás corren y vuelan a esconderse.
La abeja elige una caja de fósforos.
¿Entra una abeja en una caja de fósforos?
El gato se trepa al piano.
¿Entra un gato en un piano?
El elefante duda y piensa, piensa y duda.

¿Entra un elefante en un armario?
¡No! ¡Un elefante no entra en un armario!
Cuando el ratón termina de contar, grita:
¡Piedra Libre para el elefante! Que no encontró un lugar donde esconderse.

De espaldas, el elefante cuenta en voz alta:
1, 2, 3, 4...
Todos corren y vuelan a esconderse.
El ratón elige un cajón de la cocina.
¿Entra un ratón en un cajón?
La abeja elige una flor de amapola
¿Entra una abeja en una flor?
El gato elige un balde
¿Entra un gato en un balde?
Entra, pero ¡Ay! el balde esta lleno de agua y los gatos detestan el agua.
Entonces se mete en el cesto de la ropa.
Cuando el elefante termina de contar, grita:
¡Piedra Libre para la abeja! Que asomó sus ojazos tras un pétalo.

De espaldas, la abeja cuenta con voz de abeja:
1, 2, 3, 4, 5....
Todos corren a esconderse.
El gato se decide por un rollo de cartón.
¿Entra un gato en un rollo de cartón?
¡Entra!
¡¿Cómo?!
Estirado como fideo pero ¡Entra!
El ratón se decide por la boca del gato
¿Entra un ratón en la boca de un gato?
¿Y el elefante? El elefante duda. Piensa. Piensa. Duda.
¿Entra un elefante en la heladera?
¿En el auto?
¿En el horno de la cocina?
¿En la biblioteca?
¿Atrás del escritorio?
¿Debajo de la mesa?
¿Detrás de la cortina?
¡NO! ¡NO! y ¡NO! Aunque se de maña, un elefante de ningún modo entra en ningún lado.
Por eso, a los elefantes, les gusta jugar a la mancha.